¿Te imaginas que aquí hablara
de tu negocio?

Pues mira, al final sí lo hago.

—Por allí vi tu marca— dijo mi esposa mientras señalaba hacia un punto cerca de donde esperábamos el vuelo.

Estábamos una vez más en el aeropuerto. Ella había ido por un café y regresaba con dos vasos humeantes y los ojos abiertos de entusiasmo.

Giré la cabeza y sí, ahí estaba “mi marca”, uno de los tantos signos de identidad visual que he trabajado en más de 35 años (en este caso como parte de un rediseño evolutivo).

Frente a los miles y miles de pasajeros que transitaban por allí cada día, se alzaba aquel nombre logotipado en negro con un guiño rojo.

Reconocible y equilibrado.

Pregnante y memorable.

—Ah, sí, ya lo había visto— le respondí mientras saboreaba despacio el café caliente.

—¿Y te quedas así, tan tranquilo? ¿No te emociona?

La pregunta me hizo pensar.

He creado cientos de signos de identidad visual para empresas, organizaciones, marcas personales y productos.

Los he visto vivir y reproducirse en todos los formatos, lugares y escalas.

Me he encontrado con ellos en centros comerciales, salones de reuniones, conferencias de prensa, webs, spots, etiquetas, packaging…

Son tantas las experiencias y los años que la costumbre y la emoción se han mezclado un poco.

Marca-Génesis-Pedro-García-Espinosa-diseñador
Pedro-García-Espinosa-estratega-en-comunicación-diseñador

Lo mismo me sucede con las campañas publicitarias

O incluso con los mensajes que forman parte de estrategias de comunicación.

Los reconozco en vallas, programas de televisión, redes digitales y tiendas físicas.

Una parte de mí ve la huella del proceso creativo que invertí en ellos y eso motiva, sí. Pero la emoción y el orgullo no parten de saber que “yo los creé”.

Nacen de verlos posicionados donde deben estar:

Conquistando el espacio de lo que ves y lo que escuchas.

Alimentando la relación entre empresas y clientes, entre organizaciones y público.

Mi trabajo no va de maquillar tu mensaje, sino de hacerlo efectivo

Y eso lo aprendí con maestros de las más importantes escuelas de diseño de Cuba, México, Argentina, Brasil, Italia, Reino Unido e incluso alemanes herederos de la histórica Ulm.

Cuando intervengo una marca lo hago desde ese conocimiento que bebió de raíces diversas y se asentó en la práctica.

En Sudamérica trabajé con el Laboratório Brasileiro de Design Industrial (LBDI) y luego asesoré la implementación del Programa nacional de incentivo del diseño en ese país (PBD).

En Cuba fui decano de la carrera en la que me formé y dirigí la Oficina Nacional de Diseño (ONDi), entre otros equipos creativos.

El salto a la comunicación estratégica llegó como una urgencia de ir más allá de lo visual, porque antes de darle forma a una idea hay que saber qué decir. Por eso hice el máster en ciencias.

Además de liderar proyectos, imparto conferencias sobre branding y comunicación en empresas, ministerios, universidades y organismos internacionales.

Pedro-García-Espinosa-estratega-consultor-diseñador

Workshop con estudiantes de la Universidad de San Marino.

Ahora es tu turno

El camino que has leído puede conectarse con el tuyo.

Si piensas que tu equipo de comunicación y diseño necesita capacitarse, o que tu identificador y mensajes no han llegado a donde quieres, rellena este formulario para ponernos de acuerdo.